El Carnaval de Tlaxcala es una de las fiestas más emblemáticas y antiguas de México. En sus calles resuenan los tambores, se agitan los listones y los huehues, con sus trajes brillantes y máscaras coloridas, llenan de alegría cada rincón.
Más que un evento festivo, este carnaval es un ritual de identidad, una mezcla de herencias indígenas, españolas y mestizas que se ha preservado por más de 150 años.
I. Origen del Carnaval de Tlaxcala: entre la devoción y la rebeldía
El origen del Carnaval tlaxcalteca se remonta al siglo XIX, aunque sus raíces simbólicas son mucho más antiguas. Se dice que surgió como una forma de resistencia cultural: los pueblos indígenas, al no poder participar en los carnavales de los españoles, crearon su propia versión, mezclando rituales prehispánicos de fertilidad y agradecimiento con elementos europeos.
De esta fusión nació una fiesta única, que combina música, danza, sátira y color. Cada cuadrilla (grupo de danzantes) representa una comunidad o barrio, y cada paso, un fragmento de su historia colectiva.
💡 Dato interesante: El carnaval inicia oficialmente el domingo anterior al Miércoles de Ceniza y puede durar hasta cinco días, dependiendo del municipio.
II. Los huehues: guardianes del espíritu del carnaval
Los huehues —palabra náhuatl que significa “viejos”— son los protagonistas indiscutibles del Carnaval de Tlaxcala. Vestidos con trajes bordados, capas de terciopelo, máscaras de madera y enormes sombreros adornados con plumas, representan la elegancia y el humor del pueblo tlaxcalteca.
Cada grupo de huehues pertenece a una cuadrilla, y cada cuadrilla tiene su propio estilo de danza, vestuario y música. Los más reconocidos provienen de municipios como Yauhquemehcan, Zacatelco, Huamantla, Contla, Papalotla y Panotla, entre otros.
💡 Dato curioso: Las máscaras suelen representar rostros de europeos —con mejillas rosadas y bigotes finos— como una forma de sátira hacia la antigua nobleza colonial.
III. Las cuadrillas y sus danzas: el alma del carnaval
El carnaval tlaxcalteca es una explosión de movimiento. Cada cuadrilla se organiza durante meses para preparar coreografías y vestuarios únicos.
Las danzas más tradicionales incluyen:
- La cuadrilla: danza principal donde los huehues bailan en parejas al ritmo de polkas, valses y mazurcas.
- El taragote y el caporal: personajes que marcan el compás con silbatos o látigos.
- El francés, el charro y el catrín: variantes de danza que reflejan influencias europeas y mexicanas.
- El remate: momento final donde los danzantes se quitan las máscaras y agradecen al público.
Cada presentación puede durar varias horas y suele acompañarse de bandas de viento, fuegos artificiales y desfiles multicolor.
IV. Municipios y estilos del carnaval tlaxcalteca
Aunque toda Tlaxcala celebra el carnaval, cada región tiene su propio sello:
- Contla de Juan Cuamatzi: destaca por la danza del charro y sus trajes bordados a mano.
- Zacatelco: famoso por su camada del barrio del Calvario, una de las más antiguas.
- Huamantla: combina carnaval y arte efímero con sus tapetes de aserrín.
- Yauhquemehcan: conserva la danza más tradicional de huehues antiguos.
- Apizaco y Tlaxcala capital: ofrecen desfiles modernos con comparsas y carros alegóricos.
💡 Dato interesante: En 2022, el Carnaval de Tlaxcala fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado, reforzando su importancia histórica y artística.
V. Significado y simbolismo: más allá de la fiesta
El Carnaval de Tlaxcala no es solo un espectáculo visual. Representa una catarsis social, un momento donde se rompen jerarquías, se celebra la vida y se rinde homenaje a la tierra.
En sus danzas se esconden mensajes de resistencia, sátira política, humor y devoción.
Los huehues, con su risa y su danza, son herederos de una tradición que mezcla el pasado indígena con el espíritu mestizo. El carnaval se convierte así en un ritual de continuidad cultural, una forma de decir que Tlaxcala sigue viva en cada paso, cada nota y cada color.
VI. El carnaval hoy: turismo, cultura y proyección internacional
Hoy, el Carnaval de Tlaxcala atrae a miles de visitantes nacionales e internacionales. Su desfile principal, que recorre la capital y municipios aledaños, es transmitido en medios y plataformas digitales, consolidándose como una de las fiestas más importantes del centro de México.
Los talleres de máscaras, la confección artesanal de trajes y la transmisión de las danzas de generación en generación son parte esencial de su preservación.
Cada año, más jóvenes se suman a las cuadrillas, garantizando que esta tradición siga viva y vibrante.
El Carnaval de Tlaxcala es una joya viva del patrimonio mexicano. Combina historia, arte y alegría en un espectáculo que trasciende el tiempo.
Entre risas, música y color, el pueblo tlaxcalteca reafirma su orgullo y su identidad, recordándonos que las tradiciones no mueren: se reinventan danzando.

